Hoy nos ha hecho un día estupendo, un poco de fresco por la mañana y después sol y calor. Hemos hecho un bonito recorrido a orillas del río Ebro, desde Villaescusa hasta el monte de El Tobazo, con su cascada a pleno rendimiento y el lecho del curso del agua con el fondo blanquecino por la cal que lleva disuelta. Las rocas calizas se combinan con las de toba (de ahí sale en nombre de Tobazo) que son más porosas y ligeras.
Nos hemos encontrado con un haya (árbol de sombra) enorme, de casi 200 años, cajigos (de ambientes soleados), sauces a la orilla del río (zonas húmedas), espinos, enebros, enebro fétido (el de las brujas), etc.
En un lugar estratégicamente situado había una ermita rupestre, del siglo XIII aproximadamente, que estuvo habitada por monjes venidos de La Rioja huyendo de persecuciones. Desde allá arriba podían ver sin ser vistos. El paisaje es espectacular y muy extenso. En la parte más alta hay un embalse que sirvió de minicentral hidroeléctrica hace años.
martes, 15 de abril de 2008
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